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El pueblo de El Espinal, en Naolinco,se ha teñido de tristeza este mediodía mientras familiares, amigos y seres queridos dieron el último adiós a Octavio Utrera Barrera, quien fue víctima de una emboscada, siendo privado de su libertad y días después fuera localizado su vida de manera violenta el pasado 26 de marzo.
Lla noticia de su trágico destino se confirmó oficialmente el 4 de abril, cuando el cuerpo hallado en la autopista Cardel-Totomoxtle, a la altura de Vega de Alatorre, fue reconocido por sus familiares.
Octavio Utrera, quien se desempeñaba como Jefe Jurídico de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Veracruz, era conocido por su dedicación y profesionalismo en su trabajo.
La mañana de este 5 de abril, el cadáver de Octavio fue recibido con gran dolor por su familia y vecinos, quienes le ofrecieron un emotivo homenaje, decenas de personas acompañaron su último trayecto, con el corazón roto pero con una exigencia común: justicia.
"¿Habrá justicia realmente? ¿Aplicará el Gobierno mano dura o seguiremos siendo víctimas en un estado de abrazos?", se preguntaban algunos de los presentes, con la voz quebrada por el dolor y la impotencia ante la creciente ola de violencia en Veracruz.
La muerte de Octavio no solo deja una herida profunda en su familia, sino también un vacío que resuena en toda la comunidad de El Espinal, que lo recordará como un hombre de principios, entregado a su trabajo y comprometido con su estado.
Su partida suma a la lista de crímenes sin resolver, lo que genera una creciente preocupación en los habitantes, que claman por acciones concretas que frenen la violencia que azota a la región.
Octavio Utrera Barrera será recordado como un hombre que dejó una huella en su comunidad y en su trabajo, pero también como una víctima más de la creciente violencia en Veracruz.
El estado ha sido testigo de demasiados crímenes que no encuentran respuesta, y el clamor por justicia sigue siendo una constante en cada rincón de esta región.
Descanse en paz, Octavio Utrera Barrera, quien, aunque ya no esté físicamente entre nosotros, vivirá en la memoria de aquellos que lo conocieron y lucharán por que su muerte no sea una más en la lista de los olvidados.