![]() |
En la actualidad, el entretenimiento en línea vive una paradoja de la cual parece que no se podrá salir en mucho tiempo. Por un lado, el abanico de opciones es cada vez mayor, lo que nos permite encontrar contenido e información como nunca antes.
Sin embargo, por otro lado, esto mismo ha provocado que exista una sobresaturación y que cada día estemos menos satisfechos con la manera de entretenernos en línea.
Si nada más contamos servicios como Netflix, Max, o Disney+, existen más de 20 plataformas de streaming de video, a las cuales se les suman 1 o 2 más al año. Todas las empresas del entretenimiento se quieren sumar a la fiebre de los servicios por suscripción.
No obstante, aunque parezca contradictorio, esto no es suficiente no por una cuestión de cantidad, sino de calidad. Las plataformas, sean del tipo que sean, necesitan llenar contenido para competir, lo que hace que lancen tres tipos de contenido:
El primero, enfocado en competir en los premios importantes del entretenimiento, como los Oscar, Emmy o Globos de oro, para obtener prestigio y más visibilidad, pero estas son producciones muy puntuales, una o dos al año.
El segundo, contenido de nicho; es decir, el que va dirigido hacia una pequeña parte de su audiencia, pero que en cualquier momento puede explotar y volverse viral, como el caso del fenómeno de El juego del calamar o Dark. También es contenido muy reducido.
Y el tercero, el algorítmico, que se basa en los patrones de consumo de la audiencia en lugar del arte y la buena calidad. Este es el tipo de contenido que más hace bulto en las plataformas.
Por estas razones, cada vez es más difícil encontrar contenido de calidad, por lo que es fácil entrar en la paradoja de no saber qué ver a pesar de tener miles de opciones disponibles.
En otro orden de ideas, esta saturación de plataformas, suscripciones, contenidos, y el bombardeo constante de publicidad, ha llevado a muchas personas a la saturación digital. Por ello, han surgido movimientos como el minimalismo digital que buscan dar soluciones a las personas que sienten esa saturación del mundo en línea.
De esta forma, han nacido plataformas que buscan ofrecer una experiencia de juego más sencilla y directa a los usuarios. Un ejemplo de ello son los sitios de casino sin rollover, puesto que tienen promociones para que los jugadores no tengan que preocuparse por leer términos ocultos y puedan relajarse y jugar sin inconvenientes.
También algunos servicios de streaming están tratando de unificar contenidos y servicios para combatir este tipo de problemáticas. Aunque esto es una iniciativa que está en plan piloto en los Estados Unidos, varias plataformas han anunciado que lanzarán un servicio de streaming en conjunto, como Spulu de Warner Bros. Discovery, Fox y Disney.
Quizás, solo quizás, la vida era más sencilla cuando las opciones eran limitadas. La sobreoferta de la actualidad genera indecisión y ansiedad, mientras que la falta de contenido de calidad genera un vacío que nos hace querer seguir buscando y buscando, lo que a la larga produce frustración.
Tal vez la solución a ello sea volver a lo básico, preferir el contacto y las relaciones humanas en lugar de lo digital puede ser más significativo que cualquier cosa en línea. Por supuesto, no queremos decir que hay que convertirse en un ermitaño digital, pero sí que debe haber un equilibrio entre lo virtual y lo real.